20.9.13

Ojalá no te conviertas en mí.

Voy por la película setenta y dos de las doscientos diecinueve que debo ver cuando no estás conmigo. Y te echo de menos hasta en los posos del café, que me duele tu ausencia a cada calada de cigarro con las que aspiro a olvidarme, en realidad, de lo que sea. Tú siempre habías sido tan sencillo que no entendía la sonrisa permanente de tu cara, ligeramente ladeada; mientras que si yo hubiera sido un personaje de cómic, bastantes veces habría tenido dibujada esa pequeña nubecilla sobre mi cabeza.

Llamo al número ciento sesenta –o uno, seis, cero- repetidas veces en tanto que una operadora de voz mecánica y ausente verifica que este no existe, pero a mí me importa menos que nada y sigo haciéndolo. Porque eran ciento sesenta nuestras catástrofes, ciento sesenta maniobras de escapismo sobre los cables del piso veintitrés  y ciento sesenta noches de insomnia habían invadido nuestros intentos de encontrar a la oniria perfecta.



Y ahora me hallo sentada sobre el duro suelo de mármol en el que antaño habías alunizado sobre mis pechos, intentando darle la vuelta a unas noches sin reverso tatuadas en unos cuantos “te quiero” distantes.

2 comentarios:

  1. Hola, lo primero pon ya el gadget para seguirte porque :')

    DESDE QUE SÉ QUE TE GUSTA LOL ESTOY COMO '¿¡POR QUÉ ESTÁS TAN LEJOS!?' Y y y y, deja de escribir así, que Siberia empieza a morirse de amor y eso no puede pasar.

    ¿Preparada para mis comentarios? ¿Sí? ¿No? Me da igual, me quedo por aquí <3

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  2. LO MISMO DIGO, MIRA QUE NO SOY NADA FAN DE LO DE "PUTA DISTANCIA" PERO. Habló una de las personas que mejor escriben que conozco, jé.

    Preparadísima los espero<3

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