11.10.13

Monotonía que gotea.

Aprendí que la poesía
no es imitar palabras ajenas
en bocas distraídas;
poesía es sentarte bajo la lluvia
y contar qué gota es la que más te duele en la tercera costilla izquierda
jugar a ver qué dedo riza más las puntas de su pelo
y competir para averiguar qué lado de tu cerebro recuerda antes
su voz en formato susurro.

Aprendí que la poesía 
son lágrimas a las cinco de la mañana
y una mirada intentando averiguar conversaciones escondidas
entre lo más profundo de pensamientos obscenos;
y hacer ruido.

¿Qué me vas a decir tú a mí de poesía
si no has visto como me mira y murmura "te odio"
ni has sentido risa en el fondo de la garganta
y en la punta de las orejas?

¿Y qué me vas a decir
si nunca te has doblado del dolor que produce la felicidad
ni has sentido el viento entre tus huesos
ni bailado en silencio con la luna?

Que poesía no son letras en orden en papel amarillo
ni mariposas muertas en estómagos solitarios,
que poesía son los huecos de las manos
hechos para rellenar oquedades 
que las palabras han ido escarbando.

Y poesía es la monotonía que gotea despacio
entre el minutero del reloj 
y atrapa tic tacs en pupilas
y raíces de ocho,
justo en el momento en que tres soñadores
evacúan sus fantasías
y se ven obligados a inyectarse una dosis de realidad
que, según el prospecto,
solo durará dos horas
y no dejará secuelas permanentes.

(Aunque yo no me lo crea,
y es que poco a poco
en vez de huir de la realidad
lo hacemos hacia ella.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nulla dies sine linea. Con la tecnología de Blogger.
(still) © , All Rights Reserved. BLOG DESIGN BY Sadaf F K.