20.12.13

XVIII, titanio.

Malditas las ganas de mirarte a los labios
y gritarle a sus grietas:
¡Houston, nosotros somos el poema!
o quizás seamos el problema,
porque tan divertido que encontrábamos aquello de luchar contra nuestros monstruos interiores
se ha convertido hoy en nuestra peor pesadilla al vernos carentes de ellos.

Que me estoy quedando sin espacio en los márgenes del papel
porque a mis ganas de verte las desahuciaron, 
y ahora quieren retorcerse en palabras para huir entre tus pecas.
Que la mente me pide un descanso de tanto soñarte
y mira que lo intento,
pero la octava nota del pentagrama
me dice que aun no es tiempo de olvidarnos.

No nos gustaba la cerveza
ni teníamos una pasión especial por los cigarrillos
como al contrario de todas aquellas parejas de película
cuyas frases se recitan en labios de personas ignorantes
que desconocen que es la adaptación de un libro;
y en realidad nunca me hacías caso cuando te decía
que este era mejor que la versión cinematográfica
pero aquella frase tuya de "hazme caso"
me hacía perder la cabeza por que la dijeses acompañada de un te quiero.

Que aun a día de hoy, medio año más tarde
sigo memorizando todas las noches los formatos de tu voz
y tú sigues preocupándote por nimiedades casi imperceptibles a mis ojos
-no te diré que a veces las lágrimas se agolpan
en la cafeína de mi iris, y que es por tu culpa-
pero pareces no haber aprendido que después de tantos golpes
ya no hay huesos, sino titanio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nulla dies sine linea. Con la tecnología de Blogger.
(still) © , All Rights Reserved. BLOG DESIGN BY Sadaf F K.