25.5.14

Desastre.


Tengo una lista de daños y perjuicios interiores más grande que ninguna:
me he perdido y me he ganado tantas veces que ya no sé quién empezó el juego,
me he dejado desnudar la mente,
y he sido mi propio sastre del desastre, usando agujas en vez de la razón.

Me he cerrado los ojos para no verlos mirar mal, mirar con odio
porque en este último me he hundido ya más de trescientas sesenta y cinco veces,
y contando.

Me he deslenguado porque lo único que necesitaba era una lengua y un par de manos contándome las costillas.
Me he puesto punto y coma porque temía demasiado ponerme punto y final.

A veces no sé si es peor estar vacía y sentirlo todo, o estar llena y no sentir nada.
Jaque mate. 
Me he hecho jaque mate a mí misma.

Pero también me he curado las alas y la sonrisa
y les he puesto una tirita, porque para puntos ya tengo los que forman tus constelaciones.
Me he hecho magia, 
y me he quedado corta diciendo que no tengo miedo a saltar desde tu precipicio
porque ya no le tengo miedo ni a saltar desde el mío.

Me he querido con la mitad buena dando la cara, y con la mitad mala también
tomando ejemplo de mi almohada, que me sigue escuchando después de haberme besado con todas y cada una de ellas.

He aprendido a escribir feliz, sin necesitarlo
sin tener que recordar cómo dolía para sentirme identificada con mis versos, para verme reflejada en ellos.
He aprendido a dejar de secar las lágrimas de los demás, para empezar a hacerlo con las mías
y no ahogarme en mi océano.
He tirado la piedra y no me he escondido, sino que he gritado más fuerte que nadie lo que soy y te he dado la mano. 

Porque me he hecho jaque mate, sí,
pero ahora sé quién ha empezado el juego
y quién no lo va a lograr ganar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nulla dies sine linea. Con la tecnología de Blogger.
(still) © , All Rights Reserved. BLOG DESIGN BY Sadaf F K.